La posada municipal de vehículos
Aragon Digital - Albergar a vehículos mal estacionados, abandonados, precintados o a disposición de alguna autoridad administrativa o judicial. Es la función de Depósito municipal. Situado en el kilómetro 2,7 de la carretera de Castellón, por estas instalaciones pasan cada año unos 9.000 vehículos.
El caso más frecuente es el de un turismo que ha infringido la normativa de tráfico y lo traslada la grúa municipal hasta el recinto. Lo normal es que el propietario acuda a recogerlo antes de las 48 horas. Los vehículos que tienen una permanencia mayor son los que están intervenidos. Una estancia que se puede dilatar en el tiempo en función del tipo de problema.
Una vez que el vehículo entra, los agentes comienzan los trámites de notificación al titular. Por eso, el subinspector del Depósito municipal, Javier Garbajosa, recuerda la importancia de que los datos en la Oficina de Tráfico estén actualizados. Por ejemplo, explica, si el titular ha cambiado de domicilio y no ha informado a Tráfico, no le van a llegar los avisos. “Son problemas que se pueden evitar”, indica.
Hay una ordenanza fiscal, que se puede consultar en la página web del Ayuntamiento de Zaragoza, y que recoge tanto la tasa del servicio de la grúa como la estancia. Por eso es fundamental que la gente se conciencie con la actualización de sus datos domiciliarios en Tráfico porque son unos 25 euros los que hay que abonar por cada día que un turismo medio pasa en el depósito.
Diferente es el caso cuando un vehículo está intervenido por una autoridad judicial. Entonces hay que esperar al levantamiento de la medida. Es un periodo de siete meses que se puede prolongar durante años. Eso sí, cuando está disposición de su titular, señala el subinspector, “la ley nos da un plazo de dos meses a partir de los cuales existe la posibilidad de ordenar su traslado a un centro de tratamiento para su achatarramiento y baja en Tráfico”.
Tendencia
El subinspector destaca que los zaragozanos cada vez se cuidan más a la hora de cometer infracciones. El estacionamiento incorrecto ha bajado mucho, “de lo cual nos alegramos porque es ganar en calidad de vida y circulación”, apunta. Lo que no acaba de remitir es el tema de los seguros y las alcoholemias, que se ha convertido ya en una lucha constante.
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